A un criador de perros responsable lo reconocerás porque te invitará a su casa, te mostrará a la madre en contacto directo con los cachorros y compartirá contigo sin rodeos los certificados de salud de los progenitores específicos de la raza. Se concentra en una o como máximo dos razas de perros, te hará muchas preguntas sobre tu día a día y te entregará el cachorro como muy pronto con más de 8 semanas de edad, con microchip, varias desparasitaciones, vacunas al día para su edad, pasaporte europeo para animales de compañía, certificado de pedigrí y un contrato de compraventa por escrito. Quien sugiera entregas en aparcamientos, esconda a la madre u ofrezca «descuentos» por cachorros sin papeles no ejerce una cría responsable, sino una reproducción contraria al bienestar animal.
Por qué el origen de tu cachorro es tan determinante
Las primeras semanas de vida en el criadero sientan las bases físicas y psicológicas para toda la existencia del perro. Entre la cuarta y la duodécima semana de vida, el cachorro atraviesa etapas críticas de desarrollo y socialización: el afecto humano que reciba en este periodo, los ruidos cotidianos a los que se acostumbre, las diferentes superficies que pise y la comunicación canina con su madre y hermanos moldearán de forma permanente su tolerancia al estrés y su comportamiento social futuro. De manera paralela, la selección minuciosa de progenitores sanos y con pruebas genéticas determinará el riesgo de padecer enfermedades hereditarias dolorosas como la displasia de cadera (HD), la displasia de codo (ED) o patologías oculares hereditarias.
En el extremo opuesto se sitúa el comercio comercial y a menudo ilegal de cachorros. Los llamados criadores clandestinos o multiplicadores cruzan perros sin ningún control sanitario, mantienen a las madres en condiciones de aislamiento y separan a los cachorros de su madre de forma prematura. Estos animales jóvenes se anuncian en portales de internet sin regular a supuestos precios de ganga. Para el comprador, una adquisición impulsiva o motivada por la compasión suele traducirse en infecciones graves como parvovirus o moquillo, problemas de conducta durante años por falta de impronta y facturas veterinarias de cuatro cifras, mientras el comerciante ya prepara la siguiente camada.
Las 10 características clave de un criador de perros responsable
Unas fotos adorables de cachorros en internet no garantizan la calidad de un criadero. Sin embargo, aplicando los siguientes 10 criterios podrás evaluar de manera fiable y rigurosa una cría de perros responsable.
1. Especialización en una o máximo dos razas
La cría canina responsable exige un profundo conocimiento de genética, líneas de sangre, enfermedades típicas de la raza y temperamento. Por eso, los criadores serios se consagran casi siempre a una sola raza, o en casos excepcionales a 2. Si en una misma finca se ofrecen simultáneamente 4 o 5 razas populares y diversos cruces de moda, se trata de comercio intensivo y no de una cría selectiva vocacional.
2. Pruebas de salud transparentes de los progenitores
Un buen criador no cruza perros basándose únicamente en su apariencia. Según la raza, ambos progenitores deben superar pruebas oficiales avaladas por evaluadores y laboratorios independientes antes de obtener el apto de cría: radiografías de displasia de cadera y codo (HD/ED), revisiones de luxación de rótula, chequeos cardiológicos o pruebas de ADN frente a defectos genéticos específicos. El criador te mostrará estos informes por iniciativa propia. Además, te hablará con total transparencia sobre posibles riesgos anatómicos y evitará de raíz cualquier rasgo de cría con sufrimiento o Qualzucht, prohibida según el artículo 11b de la Ley de Protección Animal alemana (TierSchG).
3. La madre está presente y atiende a sus cachorros
Al visitar el criadero, debes ver obligatoriamente a la madre junto a su camada. Su aspecto debe ser cuidado, mostrando un vínculo de confianza con el criador y una actitud amistosa o tranquila ante las visitas. Que una hembra lactante pierda pelo por la muda o esté algo más delgada es un proceso biológico natural; el pánico, la apatía o la agresividad no lo son. El semental suele residir con otro propietario, pero el criador podrá facilitarte fotos suyas, detalles sobre su temperamento y toda su documentación sanitaria.
4. Cría dentro del hogar y estimulación temprana
Un cachorro destinado a convivir de forma equilibrada en familia necesita crecer rodeado de personas. Según el artículo 2, párrafo 1 de la Ordenanza sobre la Protección de Perros (TierSchHuV) de Alemania, los cachorros de hasta 20 semanas deben disfrutar por ley de un mínimo de 4 horas diarias de contacto directo con un cuidador. En un buen criadero, la paridera se ubica dentro de la vivienda, y a partir de la tercera o cuarta semana los pequeños van conociendo de forma gradual la aspiradora, los sonidos de la cocina, las visitas, el jardín y diferentes tipos de suelo.
5. Pocas camadas y periodos de descanso adecuados
La gestación, el parto y las semanas de lactancia suponen un desgaste físico enorme para la hembra. Por ello, los criadores responsables solo planifican un número reducido de camadas en la vida de cada perra y respetan amplios periodos de recuperación entre ellas. Si un criador mantiene 3 o más hembras reproductoras o cría 3 o más camadas al año, las autoridades alemanas lo consideran por lo general una cría comercial según las directrices administrativas de la ley de bienestar animal. En tal caso, se requiere un permiso veterinario oficial conforme al artículo 11, párrafo 1, n.º 8a de la TierSchG, que certifica conocimientos acreditados e instalaciones inspeccionadas.
6. Encuentro en persona en las instalaciones
Ningún criador serio vende un cachorro limitándose al teléfono, aplicaciones de mensajería o correo electrónico. Exigirá al menos una visita presencial en su hogar, a menudo varias, antes de confirmar la reserva definitiva. Las visitas a la camada suelen autorizarse a partir de la cuarta semana, momento en que el sistema inmunitario de los cachorros está más consolidado y la madre requiere menos intimidad; conocer al criador y a los perros adultos suele ser posible mucho antes del parto.
7. Selección exigente de las familias adoptantes
Un criador con vocación quiere asegurarse de en qué manos quedarán sus cachorros. Te preguntará con detalle sobre tu tipo de vivienda, tus horarios laborales, tus planes de cuidado durante vacaciones o emergencias y tu experiencia previa con perros. Te asesorará con sinceridad sobre si la raza y la personalidad del cachorro encajan de verdad con tu ritmo de vida, e incluso rechazará la solicitud si tiene dudas fundadas.
8. Listas de espera frente a disponibilidad inmediata
Como los criaderos rigurosos planifican sus cruces con cautela, rara vez tienen cachorros disponibles para entrega inmediata. Es habitual que asignen a los solicitantes aprobados a una lista de espera antes de la monta o durante la gestación. Tener que esperar es un síntoma indiscutible de calidad: demuestra que no se produce a demanda para un mercado rápido.
9. Entrega a partir de las 8 semanas de edad cumplidas
En Alemania, el artículo 2, párrafo 4 de la TierSchHuV estipula de forma estricta que no se puede separar a un cachorro de su madre antes de haber superado las 8 semanas de vida (salvo excepciones veterinarias justificadas para proteger la salud materna o del cachorro). Muchos criadores y clubes de cría amplían esta estancia hasta las 9 o 12 semanas, ya que en esa ventana los cachorros consolidan con la manada aprendizajes clave como la inhibición de la mordida y la tolerancia a la frustración.
10. Acompañamiento de por vida y compromiso de readmisión
El compromiso de un buen criador no termina el día de la entrega. Seguirá estando a tu lado durante los meses y años venideros para resolver dudas sobre nutrición, pautas de higiene, desarrollo físico o pautas de educación. Además, los criadores responsables fijan en el contrato de compraventa un derecho de tanteo o readmisión: si tus circunstancias cambian de forma imprevista por enfermedad o fuerza mayor, el criador acogerá al perro o te ayudará activamente a encontrarle un hogar adecuado.
Señales de alerta: cómo identificar criadores irresponsables y multiplicadores
Para aprender a reconocer a criadores poco serios, presta atención a estas señales de alarma desde el primer contacto. Si detectas tan solo una de ellas, descarta la compra de inmediato:
- Entregas en lugares neutros o envíos a domicilio: El vendedor propone quedar en un aparcamiento, una estación de servicio, una parada de tren o una «entrega directa en tu puerta». El objetivo es impedir que veas el lugar real de cría y las condiciones de los animales.
- Ausencia de la madre o una perra de fachada: Inventan excusas diciendo que la madre está «en el veterinario», «de paseo» o «con unos amigos». Si hay una hembra pero ignora por completo a los cachorros o no tiene mamas desarrolladas por la lactancia, suele tratarse de un montaje.
- Dos tarifas distintas («más caro con papeles, más barato sin ellos»): Tramitar un pedigrí oficial ante un club de cría acreditado solo cuesta al criador una tasa reducida de dos cifras o de tres cifras bajas. Quien ofrece un cachorro a mitad de precio si renuncias a la documentación carece de autorización de cría y ha eludido los costosos controles de salud de los progenitores.
- Cachorros demasiado jóvenes procedentes del extranjero: Todo cachorro que entre legalmente a Alemania desde otro país debe contar con la vacuna antirrábica en regla. Conforme a la normativa del Ministerio Federal de Alimentación y Agricultura (BMEL) de Alemania, esta vacuna se administra como muy pronto a las 12 semanas, debiendo pasar otros 21 días para generar inmunidad efectiva. Por tanto, un cachorro importado solo puede acceder legalmente a partir de las 15 semanas. Si te ofrecen un cachorro de 8 o 10 semanas con pasaporte extranjero, se trata de una infracción flagrante.
- Urgencia forzada y presión emocional: Frases como «si no te lo llevas hoy se lo doy al siguiente interesado» buscan evitar que analices la documentación con calma o consultes la almohada antes de decidir.
- Suciedad, malos olores y signos de enfermedad: Si los cachorros están apáticos, presentan secreciones en los ojos, diarrea o el abdomen hinchado por parásitos, jamás compres por lástima. Cada compra por compasión financia y perpetúa el negocio clandestino. Recaba pruebas y pon una denuncia ante los servicios veterinarios oficiales.
- Falta de interés por ti: El anunciante no te hace preguntas sobre tu rutina, solo acepta dinero en efectivo sin contrato y pretende entregarte el cachorro en la primera toma de contacto.
Cómo analizar anuncios en internet de forma crítica
La búsqueda de un cachorro suele arrancar en la red. En los portales abiertos de anuncios clasificados, sin embargo, los anuncios de camadas legítimas conviven con ofertas de intermediarios y traficantes de animales. Con criterio analítico puedes realizar un primer filtro eficaz antes de descolgar el teléfono.
Fíjate primero en la plataforma: ¿exige verificar la identidad y adjuntar pruebas sanitarias y de procedencia antes de publicar, o basta con registrar un correo anónimo? Cuantos menos filtros aplique la web, más exhaustiva deberá ser tu comprobación individual.
Lee con lupa el texto del anuncio. Un criador serio se presentará indicando su nombre completo, localidad, teléfono fijo y preferiblemente una página web propia donde consultar con claridad a la madre, al semental y sus pruebas médicas. Detallará el carácter de los padres y cómo socializa a la camada en el hogar. Desconfía de los anuncios redactados como catálogos de venta («cachorros de ensueño en colores exclusivos, líneas miniatura/toy, entrega inmediata, financiación disponible»), con faltas gramaticales evidentes o traducciones automáticas, o con cuentas de usuario que ofertan camadas continuas de múltiples razas. Asimismo, las fotografías idénticas de estudio con fondos planos o las imágenes en las que no se aprecie el entorno de convivencia ni a la madre son motivos de sospecha.
La visita al criadero: aspectos a inspeccionar en persona
Si la primera llamada te convence, el siguiente paso es visitar las instalaciones. Dado que la ternura de los cachorros puede nublar el criterio, acude en compañía de una persona imparcial y con tus preguntas anotadas.
Mantén la atención despierta durante la visita:
- Higiene y olores: En un espacio donde conviven varios cachorros es normal que haya algún descuido puntual. Sin embargo, la casa y el área de la camada deben estar aseadas y con aire renovado. El hedor penetrante a orina o heces, las mantas manchadas o el uso abusivo de ambientadores químicos para camuflar olores son señales de alarma.
- Entorno de cría y enriquecimiento: Observa dónde duermen y juegan los animales. ¿Forman parte de la vida cotidiana en la vivienda y disfrutan a su debido tiempo de un recinto exterior seguro en el jardín? ¿Tienen a su alcance juguetes adaptados a su edad, zonas de refugio y diversos suelos (césped, baldosas, madera o superficies basculantes) para desarrollar su psicomotricidad?
- Comportamiento de la madre y del resto del grupo: Comprueba cómo reaccionan los perros adultos ante el criador. ¿Se aproximan moviendo la cola y buscando contacto, o se encogen y reculan con temor? Una relación fluida, relajada y afectuosa evidencia cómo se trata a los animales en el día a día.
- Estado físico de los cachorros: Despiertos, los cachorros sanos se muestran curiosos, juguetones y presentan movimientos coordinados para su edad. Los ojos, oídos y la zona perianal deben estar limpios, el pelo lustroso y libre de calvas o parásitos, y el vientre suave, sin distensión abdominal.
Preguntas para el criador y qué debe preguntarte él a ti
Una conversación transparente y de confianza mutua es fundamental. Un criador competente agradecerá que le hagas preguntas clave al criador, pues demuestran tu sentido de la responsabilidad al incorporar un animal a tu vida.
10 preguntas indispensables durante la visita al criadero
- ¿A qué pruebas de salud y enfermedades hereditarias de la raza se ha sometido a la madre y al semental, y me permite ver los certificados oficiales?
- ¿Qué edad tiene la madre, qué número de camada es esta para ella y cuándo parió por última vez?
- ¿Por qué seleccionó a este semental en concreto para su hembra y qué cualidades de carácter y salud aporta cada uno?
- ¿A qué asociación canina está afiliado y cómo se gestiona la revisión de la camada por parte del inspector de cría o el veterinario?
- ¿Qué ruidos de la casa, perfiles de personas, animales y experiencias ambientales habrán conocido los cachorros antes de marcharse?
- ¿Surgió alguna complicación médica durante la gestación, el parto o las semanas posteriores?
- ¿Qué pauta de desparasitación y vacunación se ha seguido y qué alimentación reciben en este momento?
- ¿Qué retos específicos de la raza (instinto de caza, territorialidad, exigencias de cepillado o nivel de ejercicio) debo esperar en el día a día?
- Según su observación de la camada, ¿qué cachorro encaja mejor por carácter con mi estilo de vida?
- ¿Puedo revisar el contrato de compraventa con antelación y qué garantías de readmisión contempla si me surge una situación sobrevenida de emergencia?
Las preguntas que un criador responsable te formulará a ti
Si el criador toma la iniciativa y te interroga a fondo, estás en el lugar idóneo. Lo habitual es que indague sobre tus condiciones de vivienda (en propiedad o alquiler con autorización expresa del arrendador, número de planta, jardín), cuántas horas al día pasaría el perro solo tras el periodo de adaptación y quién asumirá la responsabilidad principal de sus cuidados. Preguntas acerca de niños pequeños en casa, otros animales de compañía, el plan de educación canina y tu solvencia económica para asumir imprevistos veterinarios forman parte indispensable de una entrega ética.
Documentación, contrato de compraventa y entrega: lo imprescindible
Llegado el día de la recogida a partir de las 8 semanas cumplidas, tu cachorro nunca debe salir del criadero sin su documentación oficial. Revisa con tranquilidad que todo lo siguiente esté en regla:
- Microchip y pasaporte europeo azul: Cada cachorro debe estar identificado mediante microchip. El código de 15 dígitos debe figurar en el pasaporte europeo para animales de compañía, junto con la fecha de nacimiento, el historial de desparasitaciones y la primovacunación correspondiente a su edad (por lo general frente a moquillo, hepatitis, parvovirus, parainfluenza y leptospirosis), con el sello y la firma del veterinario.
- Informe de inspección de la camada o certificado de salud: Antes de la salida, un veterinario o un inspector cualificado del club de cría examina a los cachorros, a la madre y el entorno. En dicho informe se documenta que el ombligo, la dentadura, los ojos, los oídos, el aparato cardiopulmonar y el descenso testicular (en machos) no presentan anomalías.
- Certificado de orígenes (pedigrí): El pedigrí expedido por una asociación canina oficial acredita una genealogía contrastada durante generaciones y previene la consanguinidad estrecha. Dado que la entidad lo emite tras validar la camada, te lo entregarán en mano o te lo enviarán por correo postal unas semanas después.
- Contrato de compraventa por escrito: En el contrato se registran con exactitud los datos del criador y del comprador, el microchip del cachorro, el precio pactado, cualquier observación de salud en el momento de la entrega y las cláusulas relativas al derecho de tanteo o recuperación del animal.
- Guía nutricional y muestra de alimento: Con el fin de evitar trastornos gastrointestinales durante la transición a su nuevo hogar, un buen criador te proporcionará raciones del pienso habitual para los primeros días, pautas de alimentación y a menudo una mantita con el olor del nido.
Clubes y asociaciones de cría: qué garantiza la afiliación (y qué no)
En Alemania, la palabra «criador» no está supeditada por ley a pertenecer a un club; cualquiera puede cruzar perros en su domicilio siempre que respete las normas generales de bienestar animal. Es precisamente por esto que los clubes con reglamentos estrictos y auditorías reales resultan tan determinantes para proteger la salud de los perros y los derechos del comprador.
La federación matriz más relevante en Alemania es la Verband für das Deutsche Hundewesen (VDH), adscrita a la Federación Cinológica Internacional (FCI). Bajo el paraguas de la VDH operan los distintos clubes especializados por raza. Para poder criar en estas entidades es obligatorio certificar formación técnica previa, someter las instalaciones a inspección y superar exhaustivas pruebas sanitarias y de temperamento con los ejemplares reproductores. Además, rigen límites estrictos respecto a la edad mínima y máxima de las perras, el número tope de partos y la supervisión obligatoria de cada camada por un inspector. Si un criador pertenece realmente a la entidad, podrás verificarlo fácilmente en los listados públicos de la web de la VDH o del club de la raza en cuestión.
Al margen de la VDH existen numerosos clubes independientes y asociaciones dedicadas a razas o cruces selectivos no contemplados por la FCI. En estos casos conviene analizar detenidamente sus estatutos: mientras algunas asociaciones aplican baremos médicos y controles independientes iguales o más severos, otras operan como meras impresoras de diplomas, expidiendo «pedigrís» previo pago sin exigir pruebas de aptitud ni comprobaciones presenciales. Una denominación rimbombante o un documento plastificado no sustituyen jamás tu propia revisión de los informes veterinarios y de las condiciones del hogar.
¿Cuánto cuesta un cachorro de un criador responsable?
En Alemania, un cachorro criado bajo estándares rigurosos y controlados suele situarse entre los 1.500 y 3.000 euros, en función de la raza, el número de cachorros de la camada y las pruebas médicas requeridas. En razas muy minoritarias o cuando se recurre a montas complejas en el extranjero, el importe puede superar ligeramente esa horquilla, situándose algo por debajo en ciertas razas de trabajo.
A simple vista puede parecer un desembolso elevado, sobre todo frente a anuncios en portales que ofrecen supuestos perros de raza por 400 u 800 euros. Sin embargo, al desglosar los costes reales que asume un criadero profesional, las cifras cobran sentido:
| Factores de coste en un criadero responsable | Conceptos que incluye |
|---|---|
| Prevención sanitaria y aptitud de cría | Evaluaciones radiológicas oficiales de HD/ED, exámenes oftalmológicos, ecocardiogramas, perfiles de ADN, análisis genéticos, pruebas de aptitud para la cría y valoraciones morfológicas de la madre. |
| Tasa de monta y desplazamientos | Tarifa del semental contrastado (frecuentemente equivalente al coste de un cachorro), sumada a los viajes, pernoctaciones y citologías o test de progesterona en la clínica veterinaria. |
| Gestación y parto | Ecografías de seguimiento, vacunación contra herpesvirus, alimentación específica de alta gama para la madre, acondicionamiento de la paridera y posibles urgencias veterinarias o cesáreas. |
| Atención veterinaria de los cachorros | Pautas completas de desparasitación, primovacunación, microchipado, expedición de pasaportes europeos y chequeos diagnósticos concretos (como pruebas de audición por audiometría en dálmatas). |
| Tasas del club e inspección de la camada | Cuotas de afiliación, honorarios de inspección de la camada (revisión de instalaciones, control morfológico y desplazamientos) y tramitación de los pedigrís oficiales. |
| Crianza, dedicación y logística | Supervisión continua durante 8 a 10 semanas, alimentación de destete, ingente gasto en higiene y lavandería, material de estimulación temprana y la renuncia temporal a ingresos o vacaciones de los criadores. |
Si la camada es corta o surgen imprevistos en el parto, es habitual que el criador apenas cubra los gastos directos. Quien comercializa cachorros supuestamente de raza por unos pocos cientos de euros solo puede hacerlo recortando drásticamente en estos apartados esenciales: a costa del bienestar de la madre, de la salud del cachorro y, a la larga, del bolsillo del comprador en visitas a urgencias.
Lista de comprobación: cómo reconocer a un criador responsable
Utiliza este listado práctico para evaluar punto por punto cada detalle durante tu búsqueda y en el momento de la visita:
- El criador trabaja con una o como máximo dos razas y demuestra un amplio dominio técnico sobre ellas.
- Te invita con total naturalidad a su hogar y permite realizar varias visitas previas.
- La madre convive con los cachorros, está sana, cuidada y se muestra afable o serena ante extraños.
- La camada se cría dentro de casa con contacto humano continuo y se habitúa a estímulos variados.
- El entorno de los cachorros es higiénico, iluminado, seguro y está exento de olores penetrantes a orina o suciedad acumulada.
- Presenta sin reservas las pruebas veterinarias oficiales de ambos progenitores (HD, ED, ojos, test genéticos).
- Si cuenta con 3 o más hembras reproductoras o cría 3 o más camadas al año, dispone de autorización oficial según el artículo 11 de la TierSchG.
- Te realiza preguntas detalladas sobre tu rutina, vivienda y experiencia con animales.
- La entrega se fija a partir de las 8 semanas de vida cumplidas (o un mínimo de 15 semanas si procede del extranjero).
- El cachorro se entrega con microchip, desparasitaciones y las vacunas adecuadas a su edad.
- Recibes el pasaporte europeo azul, el informe de la camada o certificado médico, el pedigrí y el contrato de compraventa firmado.
- Se fija por contrato la opción de readmisión si te surge un problema grave y el criador te brinda apoyo a largo plazo.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad se puede recoger un cachorro en el criadero?
Conforme al artículo 2, párrafo 4 de la Ordenanza sobre la Protección de Perros (TierSchHuV) de Alemania, un cachorro solo puede separarse de la madre a partir de las 8 semanas de vida completas. Muchos criadores responsables y asociaciones prefieren prolongar este plazo hasta las 9 o 12 semanas para afianzar el aprendizaje social y la inhibición de la mordida junto al resto de la camada.
¿Cómo se identifica a cachorros importados ilegalmente del extranjero?
Cualquier cachorro que viaje a Alemania desde el exterior requiere tener en vigor la vacuna de la rabia. Puesto que esta vacuna no puede ponerse antes de las 12 semanas y necesita 21 días adicionales para adquirir validez legal, la edad mínima legal de entrada es de 15 semanas. Si te ofrecen un cachorro más joven con cartilla extranjera o fechas alteradas, proviene del comercio ilícito.
¿Es necesario el pedigrí si mi intención no es acudir a exposiciones caninas?
Sí, por completo. El pedigrí de un club de cría regulado no es un mero pase para concursos de belleza, sino el documento que certifica el origen controlado y la solvencia sanitaria del perro. Garantiza que los antepasados superaron pruebas oficiales de salud y de carácter, que no hay endogamia perjudicial y que las instalaciones fueron inspeccionadas de forma rigurosa.
¿A partir de qué semana es conveniente ir a ver a los cachorros?
Conocer las instalaciones y a la madre es perfectamente factible antes de la fecundación o del parto, pero para interactuar directamente con la camada la mayoría de criadores rigurosos esperan a la cuarta semana de vida. Durante las 3 primeras semanas la perra necesita intimidad absoluta y los cachorros aún tienen un sistema inmunológico inmaduro que conviene preservar de patógenos del exterior.
¿Un criador responsable puede garantizar por completo la salud del cachorro?
Al tratarse de un ser vivo, ningún profesional puede certificar con certeza absoluta que un perro nunca contraerá una enfermedad. Sin embargo, un criador serio te garantiza mediante informes oficiales, análisis de ADN, controles veterinarios de la camada y un contrato legal que ha puesto todos los medios médicos y genéticos a su alcance para prevenir patologías congénitas y problemas de desarrollo.
¿Qué pasos dar si descubro condiciones irregulares o maltrato durante una visita?
Nunca compres un cachorro por compasión: pagar por él solo financia la siguiente camada en esas mismas condiciones deplorables. Abandona el recinto, apunta con exactitud la dirección, el nombre del contacto, las razas observadas, el número aproximado de perros y su estado, y notifica de inmediato lo sucedido a los servicios veterinarios oficiales correspondientes.
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Fuentes
- gesetze-im-internet.de
- figopet.de
- bochum-bellt.de
- deine-tierwelt.de
- vdh-dalmatiner.de
- doccheck.com
- tierarztpraxis-keune.de
- casenitos-cavaliere.de



